Los transformadores de tracción están especialmente diseñados para sistemas de transporte ferroviario como ferrocarriles y metros, proporcionando energía estable a locomotoras eléctricas. Caracterizados por su capacidad para soportar variaciones frecuentes de carga y sobrecargas a corto plazo, ofrecen alta confiabilidad y resistencia a impactos, garantizando así la operación eficiente y segura de los sistemas de transporte ferroviario.